Buscando inviernos que no sean tan fríos, así estábamos todos, en busca de amores veraniegos en diciembre, una razón por la que pensar en algo mas que en los exámenes finales.
Ella siempre le había encantado el frío, y es que su corazón por lo general lo estaba, a su alrededor no había mas hielo, con brisa incómoda hasta el alma.
Él, chocolate caliente puro, espeso, hirviendo, tan dulce como doloroso.
Antártida y Agosto, la combinación perfecta. Mientras Agosto le da inviernos calurosas a la pequeña Antártida ella controla que no queme a nadie más.
Pero el hielo se derrite y el fuego se expande.
Y así Antártida y Agosto este invierno están de nuevos solos.